Muchos sueñan con ser su propio jefe, con
levantar una empresa en donde se plasmen
todas sus aptitudes y conocimientos aprendidos
en la universidad. La II Semana del Espíritu
Emprendedor, Liderazgo y Responsabilidad
Social Empresarial se llevó a cabo recientemente
en el Instituto Tecnológico de Costa
Rica (TEC) con el fin de llevar conocimiento
a todos estos soñadores, para que su sueño sea
toda una realidad.
El objetivo primordial de esa semana especial
consistió en fomentar entre la comunidad
nacional e institucional el espíritu emprendedor,
liderazgo y Responsabilidad Social
Empresarial mediante actividades académicas
de primer nivel; conferencias y talleres sobre
temas relevantes y actuales como la competitividad
empresarial fueron aprovechados por
aquellos que sueñan con emprender su propio
negocio.
En el evento inaugural, el rector del TEC,
máster Eugenio Trejos felicitó a la Escuela
de Administración de Empresas por ser una
escuela pionera en la promoción del espíritu
empresarial a nivel nacional, la primera en
albergar la idea de impartir cursos en emprendedurismo
y de montar una única incubadora
de empresas en todo Costa Rica y Centroamérica
de una universidad.
La Escuela de Administración de Empresas
ha bregado por impulsar estos cursos en todos
los curriculums de las escuelas de todas carreras
del campus, en donde hoy por hoy más
del 60% de todos los planes de estudio tienen
incorporados cursos relacionados directamente
con emprendedurismo, señaló Trejos.
Se trata de formar a personas como gestores
de sus propios negocios, con un valor agregado
como actores dinámicos en el proceso de desarrollo
empresarial o institucional, en donde
quiera que se desempeñen.
¡Manos a la obra!
Con el fin de poner en práctica el espíritu
emprendedor, el máster Ronald Brenes impulsó
a sus estudiantes del curso de Desarrollo de
Emprendedores a confeccionar móviles sobre
el tema del medio ambiente.
Susan López, estudiante de la carrera de
Ingeniería en Computación participó con “Basura informática”, con su creatividad
mostró los materiales tecnológicos que contaminan
el medio ambiente, con el fin que las
personas tomen conciencia de este hecho y
sepan reciclarlos adecuadamente.
Con “Ambiente personal en Tiquicia”,
Milena Valverde, de Ingeniería en Electrónica,
refleja el hablado particular del costarricense
que se utiliza a diario, por ejemplo: melena por
cabello, trono por servicio sanitario, macanas
por dientes… vivos ejemplos del uso singular
del vocabulario de Tiquicia.
Ambas jóvenes fueron dos de los cuatro
estudiantes que ganaron una orden de compra
por ¢50.000 en la Librería de la Asociación,
premio por su creatividad y el espíritu emprendedor. ¡Felicidades a los ganadores! |