El señor del carrito de la repostería,
don Antonio Calderón Roldán,
mejor conocido como “Toño”, con
su alegría, simpatía y variado léxico,
compartió con InformaTEC algunas
de sus historias, ideas y luchas durante
sus 66 años de existencia.
Sus ideales lo llevaron a militar
en el partido socialista Vanguardia
Popular, por aquellos años cuando el
mundo se encontraba dividido en dos
bloques (comunista y capitalista); se
desempeñó en albañilería, de niño
lustraba zapatos y en la actualidad se
encarga de satisfacer los deleites golosos
de quienes le compran los dulces
productos de su carrito.
Distinguido por su sonrisa, amabilidad,
respeto y afán por la lectura. ¿Quién no ha pasado por el pasillo
frente al comedor del Instituto Tecnológico
de Costa Rica (TEC) y se
ha aguantado las ganas de comprar
alguna golosina en el carrito de Toño?,
sin duda todos guardan en su memoria
gran afecto a este personaje.
Según dice, no hay sitio donde se
aprenda más que en cualquier otro
lugar que la “universidad de la vida”,
de niño tuvo que aprender a trabajar
y supo lo que es salir adelante sin el
apoyo de un padre y más aún, cuando
con tan solo 12 años recibió la noticia
de la muerte de su mamá.
A partir de entonces, el camino de
Toño se empezó a empinar alto, “mi
mamá murió de cáncer, comenzó una
etapa difícil; mis tres hermanos ya
eran mayores y se preparaban para el
matrimonio; me tocó desarrollarme
de una forma casi que individual, sin
apoyo de nadie”.
”Fuimos como hijos ilegítimos”
comenta aduciendo al hecho de que
su padre los abandonó. “A mi padre
nunca lo conocí, mis hermanos crecieron
y se casaron, por ello quedé
amparado a un tío”.
Apenas finalizó su sexto año de
escuela comenzó a trabajar, “No tuve
la oportunidad de estudio por razones
económicas y comencé a laborar”.
Sin embargo, pese a que no se pudo
desarrollar académicamente al no
continuar con sus estudios, se caracteriza
por ser un arduo lector.
Don Antonio cuenta que se vio forzado
a tomar decisiones importantes
en un ambiente complicado para él, “me tocó vivir con algunas compañías
que no eran las mejores, por dicha en
ese tiempo no había tanta droga como
ahora, conocía a tipos mañosos como
ladrones, por dicha nunca me metí en
un problema grave”.
“Siempre he valorizado la amistad
sin importar clase, no soy una persona
selectiva, me relaciono con todo tipo
de persona”.
Pero llegó un momento clave para él, leer quizá le salvó de caer en un
precipicio, “me comenzó a gustar la
lectura, eso me fue dando una buena
formación y de pronto comencé a
discernir las amistades que me servían
y las que no”.
Con 15 años comenzó a trabajar en
la rama de la construcción, aprendió
el oficio de la albañilería, a lo cual
se dedicó con mucho empeñó, llegó
a descifrar planos y escalas, con lo
cual también logró construir algunas
casas.
La política y Vanguardia Popular
Con la lectura, encontró nuevos
ideales y en busca de defender sus
ideas incursionó en la política, encontró
muchas amistades que, según dice él, le ayudaron y por ellas es que entró
a trabajar dentro del TEC.
A nivel del comité de Cartago,
militó en la dirigencia del Partido
Vanguardia Popular y al respecto nos
comenta, “muchas cosas coincidían
con lo que yo pensaba, acerca de las
injusticias sociales que se daban y
como me tocó vivir situaciones así, me
identifiqué. Ahora no estoy metido en
la política pero las ideas ahí están”.
“Estuve más de 30 años ahí, fui
bastante activo, ahora ya uno no se
siente con esos bríos pero continúo
con mi pensamiento.” Sobre su retiro
de la política agrega “después vino
la división (de la Unión Soviética)
y aquello terminó, pero yo creo que
moriré con mis ideas, sigo estudiando
alguna literatura y también visualizado
la problemática que se mantiene
vigente”.
Después de un espacio de 30 años
dedicándose a la albañilería y ligado
al socialismo, buscó una forma para
superarse, “quería algo que me brindara
mejores posibilidades económicas
y lo logré, fue cuando entré aquí
al tecnológico gracias a las amistades
que había cosechado”.
¿Un problema en el TEC?
Desde ese tiempo van a ser 25 años
de su llegada al TEC. “Todo siempre
ha sido una belleza, he sentido un
respeto por la comunidad estudiantil y
el personal docente y administrativo,
no puedo quejarme, más bien he tenido
apoyo, lo único fue un problema
con un compañero de la biblioteca”
expresó.
Acerca de ese inconveniente nos
comenta cómo sucedió: “una vez
llegó un compañero que había en la
biblioteca, a él le dieron el puesto
de servicios generales (que es el que
tiene que ver con mi caso), un día le
dio orden a un guarda para que me
pidiera que desalojara, “y yo le decía
al oficial que me dejara terminar
porque tenía toda la mercadería, sin
embargo el policía insistía en que
debía irme” comenta Toño con su
habitual sonrisa.
“Entonces me fui, esa vez perdí
toda la mercadería, dos días después
hablé con Eduardo Araya y me dijo
que él lo arreglaría, el nuevo jefe
alegaba que yo no tenía un permiso
escrito, todos eran verbales y entonces
eso era el problema, pero se resolvió
al final”.
La idea del carrito…
Sobre su carrito dice: “la misma
necesidad me obligó, busqué la manera
de hacer un aparato para mantener
la repostería y la confitura, el diseño
fue mío, he tenido otros dos, este es
el más grande, me ha permitido tener
mayor variedad de productos y mantenerlos
en el mayor higiene posible. Un
soldador me armó todas las piezas.
El carro se caracteriza por conectarse
con electricidad para que en
un calentador interno pueda mantener
su repostería lo suficientemente
caliente.
Un ojo como un huevo duro
A los 8 o 9 años “era muy fogoso y
en esas travesuras de niño” se metió
en un lío, a su hermano mayor le dieron
las quejas y furioso la emprendió
contra el pequeño Toño, “mi hermano
usaba una faja con una de esas hebillas
grandes que se usaban mucho en ese
tiempo y cuando estaba jugando en la
cocina jugando, me agarró y me pegó
con la faja alrededor de la oreja”.
“Al año me inició el problema en el
ojo, entonces me comenzaron a llevar
al médico y el dictamen fue que por
el golpe yo tenía problemas, a mi me
quedó el ojo como cuando pelan un
huevo duro, me quedó blanco, perdí
la anilla del ojo” comenta nuevamente
con una acostumbrada sonrisa.
“En ese entonces me habían dado
un trabajo en una barbería, barriendo,
limpiando, zapatos… las hermanas
de los dueños fueron mis maestras,
ellas pagaron todas las curaciones,
pomadas, trámites médicos y ese tipo
de cosas.”
Un kiosco
Hace unos años, comenzó a gestionar
la construcción de un quiosco,
para tener donde guardar el aparato y
toda mercadería, Toño dice que no lo
pudo lograr porque según le dijeron la
parte legal lo impedía. Pero consiguió
que le dieran la posibilidad de guardar
el carrito en un edificio en el TEC, “para mí fue un gran logro, porque ya
no tendría que viajar con esos aguaceros
hasta su casa”.
“Lo más importante en los últimos
años para mí ha sido la estadía aquí,
lo que me ha permitido rozarme con
mucha gente, sobretodo joven y personal
docente, ha sido una gran experiencia,
el solo hecho de tratar con una
diversidad de personas de un nivel u
otro, me ha enseñado mucho”.
Su retiro…
“Tengo preparado algo, cuando el
día que yo me tenga que ir de aquí,
es un mensaje que escribí de agradecimiento
a la institución, a través
del Consejo Institucional, el día que
yo decida irme, ya sea por vejez,
enfermedad o lo que sea, preparar
un pequeño texto, un poema me gustaría.”
“Uno sabe el principio, pero no
como termina, espero salir de aquí por
la puerta grande y expresar mi agradecimiento
de la mejor manera.”
Más de don Antonio...
Libros:
Me gusta la filosofía, desde escritores griegos a Kant. He asistido a
cursos de nueva acrópolis. “El último que estoy leyendo, es un análisis de la Biblia. No soy religioso, “ahora busco con esto encontrar algunas respuestas que tenía
sobre “el libro negro” (como llama él a la Biblia), el texto me está
orientando más.”
Pasatiempos:
“Albañilería, eso me sirve para entretenerme en el período de vacaciones”.
¿El matrimonio?:
Lleva 25 años de casado y tiene tres hijos.
Fútbol:
“Toda la vida he sido seguidor del eterno Cartago (Club Sport Cartaginés),
no lo cambio por nada, espero que sea campeón antes de
morirme.”
Música:
“La música clásica me fascina, los tres tenores Plácido Domingo,
Pavarotti y Carrera. La música de guitarras como David Moreno,
rancheras, soy muy diverso.”
Política:
Creo que el peor error de esta administración fue aprobar el TLC,
pero ahora hay en seguir adelante, para las próximas elecciones nos
veo por quién votar, la opción del Partido Acción Ciudadana (PAC)
para mí dejó de ser el partido por el que fue creado, tendría que haber
un partido a fines con lo que yo creo. |